Cuando hablamos de energía solar para empresas, hablamos de un sistema fotovoltaico en el que los paneles solares instalados en el emprendimiento tienen como objetivo generar su propia electricidad de forma limpia y segura. 

La energía generada por el sistema tiene como objetivo reducir la demanda comercial depositada en la concesionaria y, en los casos en que este sistema se conecta a la red local y logra el autoabastecimiento comercial, la energía residual se inyecta a la red colaborando con la demanda de otras unidades de consumo. 

Cuanto mayor sea la operación del negocio, mayor será su demanda de energía, así como la necesidad de instalar paneles para abastecerla. Por eso existen diferentes tipos de sistemas fotovoltaicos para generar energía solar para empresas.

Básicamente, existen tres tipos de sistemas fotovoltaicos que se adaptan a las operaciones comerciales: on-grid, off-grid o híbridos. 

Sistemas Fotovoltaicos

Sistema en red

On-grid es el tipo de sistema fotovoltaico que se conecta a la red de distribución local. Destaca por combinar la sostenibilidad y economía de la autogeneración de energía con la comodidad del acceso a la red pública de distribución. 

Esto significa que, en días lluviosos y nublados, cuando la generación de energía solar es menor, la demanda puede ser complementada por la distribuidora, así como por la noche.

La energía generada por el sistema de la empresa, que no es utilizada por la empresa, se inyecta a la red de distribución y se convierte en créditos con vigencia de 5 años que pueden ser utilizados para descontar las facturas de energía.

Sistema fuera de la red 

Lo que cambia con respecto al sistema conectado a la red es la falta de conexión a la red pública de distribución. Es decir, es una operación completamente independiente y significa que una factura de energía ya no estará entre los gastos de su empresa. 

En este caso, el sistema fotovoltaico de la compañía se basa en la instalación de baterías que almacenan la energía generada a lo largo del día para que pueda ser utilizada en días de lluvia, con poca luz o incluso de noche. 

Se aplica bien en ubicaciones o tipos de operación que no pueden depender de la red de distribución pública o donde no tiene capacidad de servicio completa.

Sistema híbrido

El sistema híbrido es el modelo ideal para el tipo de funcionamiento que depende mucho de la energía y que por tanto no puede ser susceptible a caídas o fluctuaciones. Para ello combina la conexión a la red de distribución del sistema on-grid con las baterías de almacenamiento de la energía autogenerada del sistema aislado. 

Al apostar por un sistema fotovoltaico híbrido, la compañía está segura de que no solo se protegerá su funcionamiento, sino que utilizará la red pública solo lo estrictamente necesario, reduciendo costes en la factura energética.